El ambiente esta lleno de gente como yo, gente que se siente segura de si misma y de sus historias por escribir, que pueden decir "yo escribo por amor a las letras" ó "yo escribo porque me gusta, no porque quiera ser famoso". Reflexionando un poco uno se da cuenta que quizá no sea tan así, todos escribimos porque queremos expresarnos, ser leídos, ser "famosos", no sé hasta que punto llegue a ser famoso un escritor en estos tiempos, todos leen pero nadie lee realmente, buscan autores que no entienden para parecer intelectuales, lecturas pretenciosas. En fin este post no se trata de criticar al lector de ahora, se trata de mi, y de como me di cuenta de que soy solo un cliché más, no soy innovador (aunque lo crea así) no creo que pueda cambiar la literatura, no soy un Hemingway, no soy un Cortázar o un Bukowski, mis letras no tienen ese don de ser sublimes, son letras convencionales intentando jugar a ser algo más. Mis pobres letras, tan mal que las he tratado supongo.
No pretendo y no quiero ser un Hemingway o un Foster Wallace, un Tao Lin, un Jack Kerouac, pretendo ser yo mismo, pero precisamente tratando de ser genuino caigo en convencionalismos, en clichés, en todo este estilo que no sé como poco a poco fui adquiriendo, en ir a la Condesa a escribir y tomar un café, en estar en el centro discutiendo de obras de arte que no entiendo, en este pose de intelectual que más bien parece un chiste, yo ahora soy esto, igual que muchos. Me pregunto si los demás se darán cuenta de ello, intento no ser cliché, pero me doy cuenta que ahora ya todo es visto como cliché, que difícil la sociedad moderna.
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